Leña seca
Si tiene la intención de cortar la leña usted mismo, sepa que debería hacerlo temprano durante la primavera. En esta época puede cortarla en pedazos de poca longitud, partirla longitudinalmente y almacenarla durante todo el verano. La leña perderá mucha agua durante este período de tiempo, así que tenga cuidado de almacenarla en un lugar muy ventilado.

Hay varios trucos para comprobar si la leña está suficientemente seca. Al golpear dos troncos secos entre sí debe oírse un sonido peculiar. Si deja un tronco húmedo en una bolsa de plástico cerrada en una habitación caliente, aparecerá humedad en el interior de la bolsa si la leña aún está húmeda. Aunque la mejor manera de identificar la leña seca es el ruido característico como un “crack” que hace al arder.
Trucos sobre el tipo de leña
Las mejores leñas para hogares en países nórdicos se consideran las de fresno, roble, fresno, arce y abedul, aunque mucha gente prefiere las coníferas por su característico ruido al arder, aunque las chispas que generan pueden ser peligrosas. En general, son preferibles las maderas poco resinosas y con poco nivel de humedad.
Encender el fuego
Hay varias formas de encender el fuego, pero en todas debe tener cuidado con lo que quema en su estufa. Nunca emplee madera pintada o impregnada, ni plásticos que contengan cloro, como PVC. Estos materiales pueden producir gases altamente tóxicos. No utilice madera rescatada del mar puesto que contiene sal que también puede emitir cloro al quemarse.
La leña almacenada en sitios fríos debería permanecer dentro de la habitación durante al menos un día antes de ser utilizada. La leña ideal para comenzar un fuego debería partirse en trozos de 4 cm de diámetro. Esto simplifica el encendido y facilitará que el tiro natural de la chimenea comience antes.
Antes de encender el fuego, se deben abrir todos los reguladores de tiro, algunas estufas disponen de uno, otras tienen dos. La manera más sencilla de encender un fuego es la siguiente:
- Coloque dos troncos en la base de la estufa y coloque encima varias capas de leña menuda, hasta alcanzar las entradas de aire secundarias. Termine con un tronco de tamaño normal encima de todos los demás.
- Coloque 2-3 sobres de encendido o similar justo debajo de la última capa de leña menuda, y enciéndala.
- En condiciones normales de tiro, puede usted cerrar la puerta de su estufa, y el fuego prenderá solo.

Otra buena idea es colocar dos troncos a cada lado de la cámara de combustión. Ponga unas bolas de papel entre ellos y apile leña menuda encima. Puede añadir más papel si lo considera necesario. Deberá vigilar que el fuego recibe suficiente suministro de aire durante 10-15 minutos, depende del tiro que usted necesite reforzar el suministro de aire entornando la puerta.
Añada combustible a la estufa con frecuencia, pequeñas cantidades cada vez. Si el fuego es demasiado intenso, el estrés térmico de la chimenea puede ser innecesariamente elevado. Queme el combustible con moderación. Evite que el fuego arda sin llama, puesto que es en este caso cuando más emisiones se producen. Los mejores resultados se obtienen cuando la llama es estable y el humo de la chimenea es imperceptible.